Mostrando entradas con la etiqueta Crianza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Crianza. Mostrar todas las entradas

jueves, 20 de noviembre de 2008

Padres o amigos?




"Mira a tu alrededor. Verás, como he visto yo, hogares desechos
precisamente por padres autoritarios. Se pasaron. Pero también
hogares deshechos por padres "pasotas", que abandonaron a la
primera dificultad, Necesaria autoridad. Peligrosa autoridad.
Unos se pasan; otros no llegan." Luis V. Agudo





Algo pasó con nuestra generación. Parece que no nos gustó cómo nos educaron o, lo que puede ser peor, no supimos agradecer todo lo bueno que ésta tuvo. ¿Por qué? Por que pasa que aparentemente los adultos renegamos de la educación que nos dieron y decidimos cambiarla por completo. Es como si hubiéramos dicho: “lo pasé tan mal con mis padres estrictos; me faltaron tantas cosas cuando niño; tuve un padre tan complicado y distante que yo no quiero que mis hijos pasen por lo mismo. Por eso yo, como papá y mamá, les voy a dar todo lo que pueda, porque quiero que ellos sean felices”. Así nació una generación de padres distintos. Una generacion de padres que entiende que “hacer los hijos felices” es dejarlos vivir sin ejercer sobre ellos autoridad. Esto, además, apoyado por la mal usada concepcion de que los padres deben ser amigos de sus hijos.

El término “mejores amigos” entre padres e hijos puede ser muy peligroso. Hoy en día muchos padres y madres de familia han decidido ser amigos de sus hijos porque les da miedo ser padres. Es mucho mas facil ser amigos, por que es un rol que ya hemos jugado a lo largo de la vida, es una zona comoda, algo ya conocido. Sin embargo, el rol de padres es un nuevo rol que aprendemos a jugar sobre la marcha, para el cual no tenemos un instructivo ni formulas exactas, es una zona desconocida y un nuevo papel que enfrentar en la vida. Por alguna razón, muchos padres piensan que el amor es ganarse siempre la confianza de los hijos, estar “de buenas” con ellos. La autoridad sobre los hijos no es solamente necesaria, sino que es nuestra obligación solemne para con ellos, ya que es así como los educamos. En momentos dados de nuestra experiencia como padres, sera necesario que en algunas ocasiones hagamos la dolorosa eleccion de preferiblemente ser “odiados” por nuestros hijos, pero sabiendo que esa disciplina incomprendida traera frutos positivos en el futuro. En este sentido, muchos padres confunden la jerarquia que todo padre posee frente a sus hijos con distanciamiento afectivo o, como suele decirse, mala onda; por lo que se obstinan con ser padres relajados, solo que este ser “relajados” es una bonita forma de decir que huyen y se desligan del compromiso y energia que supone el tener que hacerse cargo de tomar decisiones relacionadas con el poner limites.
La palabra autoridad deriva de “augere”, que quiere decir ayudar a crecer. Autoridad procede del verbo latino augeo [que significa crezco] (de ahí, auge y aupar), cuyo pretérito perfecto es auxi (de donde se deriva auxiliar...) y cuyo supino es auctum (auctoritas), del cual surge ya “autoridad”. Sólo es deseable la autoridad que auxilia, la que sirve, la que aúpa, la que te eleva sobre sus propios hombros; esto no impedirá que ella sepa decirte en su momento prudencial una palabra dura, pero sin aspavientos ni histerias, con buenas maneras aunque con firmeza".(Carlos Díaz)
La misión de los padres es ayudar a crecer en todos los aspectos a sus hijos. Por ello, difícilmente podremos educar si no tenemos autoridad. No habria mejor ejemplo para ilustrarlo que la tarea de cultivar el arbol, arrancando la maleza, alimentando y muchas veces teniendo que enderar el tronco para que no crezca torcido. Hay que partir de la base de que la relación entre padres e hijos en edad escolar no es una relación de igualdad, sino jerarquizada. Podemos intentar ser amigos de los hijos pero sin olvidar que debemos ser fundamentalmente padres. Amigos tendrán muchos pero padres sólo dos.La autoridad supone tomar decisiones, poner normas y velar para que se cumplan. Hay que perder el miedo a exigir. La exigencia unida a la preocupación y cariño por los hijos refuerza la autoridad.
Desde el momento del nacimiento de un hijo, todos los padres disponemos del mismo capital de autoridad. Pero observamos que hay padres que la pierden cuando el niño tiene apenas tres años y otros que van ganando en autoridad con sus hijos. ¿Cuál es la diferencia? o ¿Donde esta el problema entonces?
La razón de todo esto se debe a un sinnúmero de factores, entre los más importantes están: la tendencia generalizada a evitar cualquier tipo de conflicto. Con tal de no verle la cara larga a nuestro hijo somos capaces de hacer lo que él quiere. Evitamos los conflictos todo el día, según nosotros porque tenemos muchos problemas por fuera de nuestras casas como para tener adentro de ellas y, por lo mismo, cedemos en lo único en lo que no debiéramos hacerlo: la educación de nuestros hijos. Otra variable importante es nuestra eterna búsqueda del placer y, por lo tanto, la evitación del dolor. Esto ultimo resulta muy curioso, por que seguramente nosotros mismos como padres no hemos aprendido nada de nuestra vida, por lo menos de lo importante, si no ha sido a través del dolor. Y, sin embargo, queremos que nuestros hijos aprendan de otra forma, cuando en el fondo de nosotros sabemos que no se puede. El problema tiene que ver tambien con lo sensibles que somos los adultos de hoy al rechazo de nuestros hijos. No queremos verles la cara larga, que nos digan que somos anticuados, distintos a los padres de sus compañeros, que somos "mala onda". En realidad, queremos ser papás buena onda, aparecer como evolucionados y esto nos hace ser tremendamente ambiguos en nuestra forma de educar; nos cuesta decir que no. Nos vamos en cuarenta explicaciones, somos los reyes de los 'depende', con lo que metemos a los niños en una red de inseguridades que les impide conocer qué es correcto y qué no y todo parece permitido. Las consecuencias de ser papás-amigos son muchas: los niños no tienen un referente distinto de sus amigos para educarse, desarrollan una pésima tolerancia a la frustración porque los padres no les dicen que no, y si lo hacen, cambian fácilmente con ciertas manipulaciones. Los hijos se transforman en manipuladores porque ya saben que pueden hacer lo que
quieran, todo está en cómo lo pidan. Al final, los adolescentes se sienten solos y poco seguros porque en un principio es entretenido tener papás así, pero con el tiempo ellos empiezan a sentir que necesitan de alguien que los guíe porque si no, se mueren de angustia. Los niños, en su desarrollo sano, necesitan límites, disciplina y conductas fijadas por los padres, mezclado con el afecto: es la fórmula para una buena educación. Ternura y disciplina parece ser la clave. Más aún, es importante que se tenga claro que mientras más claro es un padre o una madre en su forma de educar, más expresiva y libre para amarlo está, porque si no es así, la rabia como sentimiento encubridor deteriora la calidad del vínculo. En general, frecuentemente con estos papás amigos suele suceder que no saben cómo salir del embrollo en que se metieron un poco producto de su visión cortoplacista de "total ya van a crecer", "son niños", etc., y cuando quieren poner límites cuando son más grandes, es demasiado tarde.
Por supuesto que existen los que lo están haciendo bien, que ponen límites, que retan cuando hay que retar, que cumplen los castigos y también lo bueno, que entregan afectos, que tocan, que besan, aunque los adolescentes los rechacen, ya que entienden que eso es una pose y que no quiere decir que no lo necesiten. Son papás que entran a las piezas de sus hijos aun cuando la puerta esté cerrada, que dicen "te quiero", pero con la misma claridad son capaces de decir que no, aunque eso implique tener al "niño" o la "niña" con cara larga varios días. Quizás es porque entienden que la educación es una siembra diaria, en la que la cosecha no se ve de inmediato, y que, por lo tanto, hay que preocuparse día a día. Estos papás probablemente lo están pasando peor que los otros hoy, pero hay que animarles a que no se cansen, por que los padres no nos podemos cansar, no podemos renunciar a la tarea maravillosa de hacer de un niño una persona, que ésa es nuestra tarea y no de los colegios, y que cuando se asume como tal es el regalo más maravilloso al que podemos postular. Nuestros hijos necesitan urgente que los eduquemos en responsabilidad; ellos deben tener conciencia de sus deberes y no sólo de sus derechos, tienen que colaborar en los ritos familiares y en las cosas de la casa en general. Debemos reenseñarles el concepto de libertad, ya que claramente no es hacer lo que ellos quieren, sino vencerse a sí mismos. Para poder ser realmente libres ellos deben vencer la "lata", el mal genio y las no ganas de hablar, pero para que esto se dé, los adultos debemos dar testimonio.
Por último, debemos educar a nuestros hijos en la fuerza de voluntad y la perseverancia, porque nada en la vida se logra sin esfuerzo y esta generación funciona con la menor energía posible. Nuestros hijos no se van a traumar si les decimos que no, que no se dañan si uno les castiga por una razón educativa y que necesitan que uno cumpla con lo que se les dice. Se necesitan padres que establezcan, en la calidez de la relación, límites claros para crecer y transformar a nuestros hijos en emprendedores del futuro.






Fuentes:

viernes, 24 de octubre de 2008

Mi grupo de crianza



"Los grupos de crianza han sido recomendados y reconocidos por la Organización Mundial de la Salud ”OMS”. Es el paso en el cual, se deriva a la madre puérpera a un grupo que la contenga en sus futuras crisis. O simplemente que escuche y el oído se le vaya afinando al comportamiento del neonato.
La maternidad es una de las actividades mas solitarias del mundo, en la cual una mujer entra a un estado primitivo de su sensaciones
, se conecta 24 horas con un ser que no le habla y comparte una lengua onomatopéyica. La cual el hombre y la mujer conocen pero cuyo vocabulario yace en su inconsciente.
La mujer se encuentra frente a su hijo que conoció dentro de su vientre, que lo capturo en esencia pero debe crear un nuevo canal de dialogo. Se siente sola e incomprendida, se siente el niño y el niño se siente ella. Aun son uno, y lo serán por dos años.
Pero vivimos en el siglo 21 y esta mama deberá cuidar de otros niños, o regresara a su trabajo en sesenta días. Aquí es donde crea preponderancia el Grupo, allí aprenderá que:
* Lo que le ocurre a ella le pasa a todas.
* Que su leche es siempre buena, que podrá seguir amamantando a pesar de su trabajo, de su medico, de su marido y del universo entero.
* Que solo hay unos pocos trucos sencillos para lograr un amamantamiento exitoso por dos años. O el tiempo que ella y su par lo desee.
* Que el pecho no tiene horarios prefijado en relojes.
* Que el apetito en un bebe no existe hasta los 18 o 20 meses, que requiere saciar sus necesidades de afecto y nutrición con la teta de su madre.
Estos son algunos de los aspectos básicos, el grupo responde a las necesidades de hoy de cada mama, cada una arribara al mismo con sus dudas y otras madres con experiencia en el grupo le responderán. Hay una figura de coordinador que es la mama lider que orienta la charla y después funciona como un intercambio de pares, tambien hay hombres, parejas de diferentes sexos con niños adoptados o inseminados, etc..
Es un grupo abierto a la comunidad que esta orientado a la etapa de crianza."


Todo lo que he aprendido sobre puerperios, sobre mi misma y mis emociones después del parto, sobre lactancia, crianza, la vida de la mujer después de convertirse en madre, sus sentires…TODO!…se lo debo a Internet. Específicamente a los blogs.
En mi país no existen los grupos de crianza. Ese termino lo he venido escuchando y entendiendo a través de mi caminar por la blogsfera. Y en verdad me parece un concepto hermoso de apoyo, de sostener a la madre, y así, ayudando a la madre; ayudar a nuestros hijos.
Hoy sentí deseos de agradecer. Hoy quise agradecer con toda el alma y el corazón a todas las madres-amigas que he encontrado en este mundo virtual por que aquí, virtualmente, he encontrado mi grupo de crianza. Agradecer a todas las madres que, al igual que yo, andan en ese buen animo de compartir sus experiencias (para uno sentir que no esta tan loca, ni tan sola….que a uno no es la única a la que le pasa…), por “escuchar”, por ese apoyo; que aunque lejos, se siente muy cercano. Quiero agradecerles este vinculo tan hermoso que se ha ido formando y que sigue creciendo.
De algunas de ustedes ya tengo sus emails, jejejej…y con eso me siento como si casi ya me dejaron entrar a sus casas…es como un paso de avance para hacer la amistad mas real hasta fuera de los blogs.
Gracias. GRACIAS con toda el alma a Marina, que ya hasta andamos preguntándonos que cuanto podría costar un pasaje a Argentina..jejej (solo soñamos un poco!)…y a la otra Marina, que me ha recibido con tanto cariño. A Lu, a Juli, a Gabi…me encanta esto de que nos leemos seguido, por que ya no es un asunto casual – una pasadita por el blog-, sino que se han ido realmente haciendo fuerte los lazos. Ojala esto sea solo el comienzo.
Agradecer a las nuevas personitas tan lindas que gracias a Dios pasaron por aquí y cogieron su rinconcito para quedarse, me hacen muy feliz Nuria, Xochitl, Carolina y Mónica. No se vayan a ir ahora!!
Ahh y claro…aunque ella no pasa casi nunca por aquí, ella no sabe cuanto le agradezco, pero Mariana fue la primera madre bloguera que comencé a visitar. Me nutrí un montón de su blog y hoy el mio es lo que es gracias a ella; por que antes de mi embarazo y de convertirme en madre, mi blog andaba en otra onda…Leer todo lo que ella tenia por su blog sobre lactancia me hizo enamorarme de ese concepto de vinculo tan hermoso.
Y también agradecer a Verónica, con cuyo blog me tope recientemente y para mi se ha convertido en una fuente obligatoria de sabiduría sobre todo este mundo madre-hijo.
Finalmente, y para reafirmar la idea de que los blogs y ustedes se han convertido en mi grupo de crianza, les cuento que así como funcionan los grupos de crianza que muchas veces involucran al padre, así yo también le doy muchiiisima participacion de todos los temas relacionados a mi esposo. Aunque el no entra al blog de ninguna de ustedes, no se imaginan cuantos posts de sus blogs el ha leído gracias a la magia del email. Asi que el también aprende, se adentra mas en la experiencia maternal/paternal..y creanme, el ya sabe quien es Laura Gutman, sin creer que es una artista nueva! y entiende el concepto de colecho, sin sentir remordimientos ni creer que estamos haciendo algo mal. Ahora sabe que podemos elegir la forma de criar a nuestros hijos sin que tenga que coincidir con como lo harían otros … y que esta bien!!!…es solo cuestión de elecciones y enfoque…

Todo, TODO lo aprendido es gracias a sus blogs, a sus puntos de vista, a las herramientas informativas que comparten, a sus experiencias, a la sabiduría de muchas que ya tienen mas de una criatura y ya van mas relajadas, a las que ya pasaron lo que a mi me esta tocando vivir ahora, a las que tienen conocimientos reales y concretos de grupos de crianza y nos dejan aprender un poco de su sabiduría. A todas, GRACIAS CON EL CORAZÓN!!. ustedes son mi grupo de crianza.

miércoles, 23 de abril de 2008

La tarea de criar hijos


Recientemente he estado usando mucho la internet para fines educativos. He leido muuuchos articulos relacionados a la lactancia, a la crianza natural y otros temas afines. De verdad es increible como una misma herramienta puede ser usada para cosas tan constructivas como destructivas dependiendo el usuario (pero ese es otro tema….). El punto es que estoy FELIZ de ser una madre del siglo de la internet.
Paradojicamente, no busco encontrarme con el esquema de crianza elaborado por ningun “experto”, sino mas bien alejarme de esos patrones y toparme con puntos de vista tan interesantes como el planteado por el esquema de CN (crianza natural):

"La crianza natural implica responder apropiadamente a tu bebé.
Segun el Dr. William Sears, algunos de los fundamentos de CN son llevar al crio
en brazos, amamantar a demanda, destetar al ritmo que quiera la niña, la cama
como lugar familiar y la mutua empatía. Estas acciones permiten satisfacer
las necesidades que todos los niños tienen de contacto físico, nutrición y
cariño La teoría de echar a perder o malcriar al bebé empezó cuando los
padres empezaron a confiar más en los “expertos” que en su propia intuición. Por
desgracia, estos “expertos” aconsejaban dejar llorar “para ensanchar pulmones”,
o no acunar al bebé en brazos, así como la introducción de leche artificial en
lugar de la materna. Ellos creían que si se tomaba mucho al bebé en brazos,
amamantaba a demanda y se respondía a los lloros, se criaba un bebé demasiado
dependiente y débil".

Luego de toparme con esta clase de planteamientos, finalmente siento un alivio….quiere decir que mi idea de querer abrazar y cargar a mi bebe cada vez que llora no es tan descabellada como quieren hacernos creer quienes -se la pidas o no-, siempre tienen una opinion casi tipo “libro de bolsillo” de como criar a tus hijos.
Desde el principio les hice saber a mis seres queridos que aunque apreciaba sus buenas intenciones yo seguiria mi propio esquema de crianza y actuaciones con Ivana, y que aunque cada quien tenia su “librito” para criar los hijos, yo en cambio seguiria mis instintos de madre y lo que me indicara sobre todo el corazon. A fin de cuentas, todos como padres buscamos el mismo fin: LO MEJOR PARA NUESTROS HIJOS, entonces aunque por algun camino diferente, yo me encaminaba a la misma meta.
Asi que leyendo un poco aqui y alla me alegra darme cuenta que como madre tengo todo el derecho y completa libertad de: destetar a mi hija cuando quiera, aun si elijo amamantarla hasta los 2 anos; dormir juntos en la cama y decidir yo misma el momento oportuno para cambiar esto y amorosamente cuando llegue el momento, buscar la manera de que sea para mi hija lo menos traumatico possible el cambio; que tengo todo el derecho de amamantar a mi bebe a demanda, sin seguir tanta rigurosidad de horarios, pero sobre todo que puedo abrazarla, mimarla, cargarla, arrullarla sin que dentro de los libros de los “expertos” sea calificada como una madre que va a “malcriar” a su hijo.

Uffff que alivio saberlo!!!

Los expertos entonces que crien a sus hijos, yo por mi parte estare ocupada criando a los mios. Ademas, lamentablemente, en los casos que conozco, los hijos de padres psicologos y otros "expertos de la conducta" nunca han resultado ser los mas cuerdos o mejor criados....