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miércoles, 21 de abril de 2010

Lactancia prolongada: desde mi experiencia...




Cuando supe que me convertiría en madre, siempre le pedí a Dios dos cosas: poder parir de forma natural y ser capaz de lactar a mí bebe. Había escuchado tantas historias de mujeres que decían no haber podido amamantar que casi me llegue a creer que la capacidad de amamantar era un regalo sobrenatural que a algunas madres les tocaba y a otras no.

Tan interesada me vi con el tema de la lactancia que en un momento estuve más preocupada por la lactancia que por el parto mismo. Me informe tanto sobre el acto de amor tan grande que es amamantar que no quería perdérmelo. Era el acto de amor mas sublime, generoso y desinteresado que podría ofrecer a mi hija y estaba decidida a pedírselo a Dios con todas mis fuerzas para que me regalara esta bendición.

Respetando a quienes por las razones que fuesen no amamantaron a sus bebes (algunas con razones realmente validas), luego de mucho leer en Internet supe que en gran medida aquello del don sobre natural que le toca solo a algunas y que otras simplemente “no pueden” no era mas que un mito, una mentira que nada tenia que ver con la realidad y que en la practica, gran parte de nuestra capacidad de amamantar es básicamente como muchas cosas en la vida: una elección. Una elección, que igual puede necesitar por ende su cuota de determinación. Lo eliges, y luego te aplicas para ello por que nadie ha dicho jamás que sea fácil y a esto también hay que agregarle “como todo en la vida” y “como en todos los comienzos”…

No quedo articulo en la web sobre lactancia que no leyera. Me informe, y teniendo la herramienta de la información ya dominada, pude hacer frente a las opiniones de terceros cuando quisieron venir a decirme lo que debía hacer con mis tetas y creyéndose los mas enterados, venir a decirme lo que era bueno para mi y para mi hija. Ya yo sabía lo que era lo mejor: amamantar hasta que YO lo decidiera.

Nunca faltaran las presiones de terceros, siempre aparecerá quien quiera dar su opinión y consejo, sin embargo, la decisión de amamantar a los hijos es una decisión PERSONAL que toda madre debe tomar a la luz del pensamiento y sentimiento de lo que entienda que es mejor para sus hijos y debe ser respetada por sus amigos, familiares y por la sociedad. De hecho, debe ser respetada hasta por el mismo pediatra del niño pues el pediatra es un proveedor de salud, mas nunca debe tener la palabra final que implica el rol de padre. En este sentido recuerdo que llegados los 4 meses de Ivana la doctora me dijo que era momento de comenzar con la alimentación complementaria y fue mi decisión el elegir que yo -tal cual dicen los libros y según la organización mundial de la salud (OMS)- le daría lactancia exclusiva hasta los 6 meses, y ella, lo respeto. En los controles de 5 y 6 meses Ivana iba tan bien de peso y crecimiento como cualquier otro niño.


Pero la verdad sea dicha, la lactancia implica ciertos sacrificios. Cuando Ivana tenía alrededor de 2 meses y medio y sabia que el momento de yo entrar a trabajar se acercaba, decidí iniciar la labor de hacerle un banco de leche, pues la leche materna congelada puede conservarse hasta por 6 meses, así que cada día en la mañana me ayudaba de un maravilloso extractor eléctrico doble (extracción en cada lado al mismo tiempo) que una amiga me regalo, me extraía (inicialmente) unas 5 onzas diariamente y las congelaba. Mi nevera llego a parecer la de cualquier vendedora de helados!.

Gracias a este banco de leche y a que la guardería de Ivana quedaba muy cerca de mi trabajo (y yo pasaba a amamantarla al mediodía), pude lograr mi cometido de darle el seno exclusivamente hasta los 6 meses. Pasado los 6 meses comenzamos a introducir otros alimentos suaves que poco a poco formaron parte de la dieta. Aun así nunca deje de extraerme la leche pues mi deseo era evitar tanto como se pudiera el introducir leche artificial de formula o en polvo. Tanto cuando estuvo en la guardería como cuando llego a vivir con nosotros su nana, la leche que les dejaba era la que me extraía aun cuando ya ella comía un montón de cosas más, pero leche, solo la de mama.

No puedo explicar con palabras lo que ha significado para mí la experiencia de la lactancia. Es un acto de amor sin igual, es un momento de entrega. Mas allá de todos los beneficios alimenticios y de salud que representa la lactancia, llega un momento que ya no se trataba del hecho de alimentarla, pues a decir verdad ni tanto quedaba en esas tetas. Se trataba más bien de NUESTRO TIEMPO. Ese momento sagrado madre-hija. El momento de reconectar, de prodigarnos cariño, de sentirnos cerca, de mirarnos a los ojos, de decirnos de mil maneras que nos amábamos, de que ella sintiera el calor de mama y mama sintiera el placer de disfrutar a su bebe grande en brazos, de que se sintiera segura, de que en medio del ritmo acelerado de la vida, hubiese un tiempo para nosotras. Y me lo disfrute con locura, lo viví al máximo.

Ivana prácticamente apenas dejo la teta, desde noviembre poco a poco la fue dejando. En el proceso de transición había días que días en que al parecer las recordaba con nostalgia y me pedía que la pusiera a la teta, yo la ponía y ella se quedaba sin succionar solo sintiéndose segura, tranquila y amada en brazos de mama.

Lo nuevo ahora es que Ivana me diga: “a ve mami” y quiere que le muestre las tetas…cuando le muestro, ella las mira, se ríe y la guarda y dice “a ve la otra mami” la mira, se ríe y la guarda…yo creo que en su interior solo quiere asegurarse que siguen allí, aunque ella ya no las use…



“la no lactancia en algunos casos se debe a que algunas mujeres solo
piensan en ellas, su físico, su trabajo, sus tiempos, sus libertades, y como la
lactancia a veces invade esos terrenos en una mujer, ahí es donde ellas hacen
una "elección" y se quedan con ellas, frente a la maravillosa experiencia de
entregarse por su bebe a ese mundo que es la lactancia. Una lastima, se pierden
algo maravilloso. Anonimo”

lunes, 20 de octubre de 2008

16 onzas!





Desde que Ivana estaba en la panza tenia un deseo enorme de poder amamantarla. Deliraba con la idea de tenerla cerquita y alimentarla de mi. Sumado a esto, me habia documentado un poco sobre tooodos los beneficios de la lactancia materna, lo que me hacia desearlo todavia mas.
Habia escuchado tantas historias de madres que por una razon u otra “no pudieron”, que de verdad me preocupaba mucho.


Habiendome enterado de los casos de mujeres que decian que “no daban suficiente leche”, que “el bebe nunca la quiso”, etc, etc… casi llegue a verlo como un golpe de suerte. Algunas mujeres tenian la suerte de amamantar, otras salian con el numerito pelado (asi termine viendolo). Entonces por esa razon, se lo pedi a Dios: “Que yo pudiera amamantar a mi hija”. Gracias a Dios puedo hoy decir que mi experiencia con la lactancia ha sido maravillosa (incluyendo las irritaciones normales en los pezones de la primera semana, pero nada muy complicado...).
Cuando me encontraba haciendo las ultimas compras en la espera de Ivana me traje a la casa extractor electrico "economico"( por que los de Avent electricos estaban carisimos) y me dije “cualquier otro electrico funcionara, eso es solo que la gente se empeña con la marca”. Resulto incorrecta mi hipotesis. Al poco tiempo de uso, el extractor termino arrumbado.
Cuando se acercaba la fecha de regresar a trabajar, comence a pensar nuevamente en el tema de los extractores. Sucedio que para el tiempo en que nacio Ivana, nacio Maria Luna, la hija de una buena amiga; pero Maria Luna despues de muchos intentos la terminaron declarando alergica a la lactosa. Mi amgia se moria de deseo por amamantar, pero lamentablemente no podria. En una de esas llamadas entre recien paridas, llegamos al tema de la lactancia y los extractores, y a mi amiga se le ocurrio la fabulosa idea de decirme que como no podria usar el extractor electrico doble de Evenflo pues estaba dispuesta a regalarmelo. Hicimos arreglos y en un viaje a la capital pase por su casa a recogerlo.
Que gran bendicion fue este regalo!!! Al poco tiempo ya yo llenaba un biberon de 5 onzas…algo asi como 2 onzas ½ de cada seno (todo dependia de la paciencia, si duraba mas tiempo pues lograba mejores resultados). Como habia leido que la leche congelada podria durar hasta 6 meses, opte por hacerle un “banco de leche” a mi hija, asi, cuando tuviera que comenzar a asistir a la guarderia no tendria que introducir leche de formulas, sino que en cambio podria lograr mi objetivo de amamantarla de forma exclusiva hasta los 6 meses.
Una vez que entró a la guarderia tenia un buen backup, pero no fue suficiente; y pronto me vi extrayendome dos veces al dia: en la manana antes de salir para la guarderia y en la tardecita cuando regresaba a la casa, de manera que la conservaba para el proximo dia. Sumado a esto, y gracias a que trabajo muy cerca de la guarderia, muchas veces tambien pasaba al mediodia para pegarla a la teta (aunque le quedara suficiente leche, solo por que el calorcito de la teta no sera nunca igual al biberon..).
Confieso que intente en un momento dado introducir leche de formula (en polvo) para completar un poco despues de los 6 meses, pero la primera leche que intentamos le provoco una crisis de vomitos tan fuerte que no quede con gusto de seguir intentandolo. Lo que me dije fue, "bueno, esto del extractor en verdad no me pesa hacerlo, mejor mientras se pueda no intento con otra leche entonces".
Como gracias a Dios ya estamos en la etapa de alimentos solidos (viva Dios!), el ritmo de extraccion de leche ahora es otro. Solo me extraigo en la noche, la cual se guarda para el proximo dia. Increiblemente, ahora siento que la produccion es mayor, por que cuando llego a la casa tengo los senos muy cargados. Vale decir que si es para pegarlos a ellos a la teta no importa que parezcan estar secas, siempre encuentran; pero si es para el extractor mientras mas evidentemente llenos, mejor.
El caso es que este sabado sucedio que despues de nuestros trabajos, tan pronto llegamos a la casa, mi esposo y yo volvimo a salir a otro pueblo a hacer algunas compras. Se me olvido darle un poco la teta a Ivana antes de irme, por que todo fue muy rapido de llegar e irnos inmediatamente. A las dos horas de estar alla comence a sentir los pinchazos que me daba la carga de leche que tenia y dije “bueno, de aqui a que terminemos yo estare reventando”.


Cuando llegamos a la casa, entre como una desesperada, tanto asi que primero me pegue al extractor que a la cena.


El resultado final? Increible…cifra record…16 onzas de leche!






P.D. En la foto no aparece el otro biberon de mas de 5 onzas que llene.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Teta tipo gummy bear


Sabia que llegaria este momento, pues ya me habian contado que la que la mayoria de los ninos en algun momento adoptan esta “monada" o "gracia”…pero no pense que seria esta manana cuando me tocaria a mi estrenarme….



Ella se despierta muy risuena (asi que realmente fue por pura gracia y no por mal humor…) la preparo para llevarla a la guarderia y cuando le doy la teta…zasssss!!….alla vino ese enganche tipo tenaza con sus peladas encias que agarro a mi pobre pezon desprevenido.
Yo, - aun no se por que- atino a reirme (sabiendo que debi decirle “NO”).....(quizas por que la carita con que lo hizo fue tan linda como quien esta simplemente creando un nuevo juego con mama…). Ella me mira, con picardia….se rie de que yo me rei…entonces lo hace de nuevo con mas fuerza… solo que esta vez no solo déjà mi pezon muy agarrado con sus encias, sino que hala la cabeza y la pobre teta se estira como si fuera un gummy bear….
Hummm…lo peor/mejor de todo…es que inevitablemente (aunque esta vez si solte un “NOOOO”) me volvi a reir….y ella de nuevo con picardia…tambien sonrio.

martes, 3 de junio de 2008

Mi amor tu alimento




No en vano estan mis senos en el pecho,
No es coincidencia que bebas de mi, tan cerca del corazon.
Te alimento la vida que corre en tus venas
Te alimento el alma de cariño y no solo el cuerpo.

Te alimentas de mi fuente, te acercas al manantial y tomas
Yo me alimento de tu mirada y asi todo mi ser de ternura reboza.

Que misterio y milagro esto de darte vida dos veces!!
Ahora te dan vida mis pechos que son tu regazo

Y en el lenguaje del amor no necesito oir mas
Comprendo cuando me miras tu agradecimiento
Saboreas la vida en mis pechos
como si fuera mana del cielo cayendo.

Es sangre blanca la que te ofrezco,
Y si fuese necesario mi vida, mi cuerpo y todo mi ser
Una vez mas te entrego.

Y al final en esta reciprocidad de amor madre e hijo
Caemos en la misma pregunta….
Quien se alimenta de quien?
Yo te doy vida de mis senos…
Tu me alimentas la sonrisa, la autoestima, la vida,
La ternura, la sensibilidad, mi ego....
Con una mirada de tus ojitos,
una sonrisa en tu cara o
una caricia tierna de tus manitos en mis pechos.